Y de la nada salió Sombras Tenebrosas, que aunque lo parezca, no es un filme de terror, o al menos no en estado puro. Se trata de la nueva comedia gótica de Tim Burton, quien después de recaudar más de un billón de dólares mundiales (sí, con b) gracias a su adaptación de Alicia en el País de las maravillas, regresa a sus mundos divertidamente siniestros junto a quien es ya desde hace mucho su actor fetiche, Johnny Depp.
Sombras tenebrosas es la historia de un poderoso playboy del siglo XVII cuyo afán de seducción le convierte en un maldito. Barnabás, que así se llama, osa seducir a quien finalmente resulta ser una bruja. Tras la inevitable traición amorosa del noble, la joven Angelique, interpretada por la siniestra y voluptuosa francesa Eva Green (Casino Royale) no se lo toma muy bien: le maldice, le transforma en un vampiro y le entierra vivo por toda la eternidad… No obstante, el pobre Barnabás acaba despertando en los años setenta, cuando una familia de estrafalarios descendientes suyos han tomado al asalto su mansión. Además, en cuanto despierta, Angelique vuelve a aparecer por el lugar, dispuesta a no dejar pasar a su presa.
Sombras Tenebrosas no es, como es habitual en Hollywood, una idea original. Burton ha adaptado con ella una teleserie gótica que se emitió en la ABC estadounidense entre el año 66 y el 71, es decir, los mismos en los que se ambienta la adaptación del realizador de Mars Attacks y Bitelchus. De una telenovela en directo a una cinta de gran presupuesto, con la que Burton vuelve a un territorio conocido, la sátira goticista. La película se estrena en mayo.









