Cuando el Tajo mira a Cabañeros
Desde hace unos años, el rio Tajo suena a vino. La línea mágica que une Toledo con Talavera de la Reina nos lleva por pueblos que saben mucho de aceite, trigo y vino. Algunas palmeras marcan la huella del mundo indiano. Los pueblos, como Otero, viven una segunda edad de oro gracias a la producción de buenos vinos de la familia Gonzalez Byass.
En otros, los olivos se tratan como si fuera un jardín. Hasta los aficionados a la historia recuperan los relatos más curiosos con el estudio de algunos edificios emblemáticos como el castillo de Malpica de Tajo, con su propio embarcadero.
Esta es tierra de buen comer y dar a los guisos su tiempo. Erustes o Los Navalucillos son pueblos en los que siempre se ha comentado todo lo que tiene que ver con la caza. Cabañeros es un gran paraíso donde las estaciones marcan cada mes con una manera distinta de entender la belleza.
La inmensidad de las 42.000 hectáreas que forman este Parque Nacional reservan al viajero una de las mejores muestras que pueden encontrarse de los bosques mediterráneos. En el Parque hay indicaciones para seguir las rutas que atraviesan la zona protegida, y que se pueden recorrer a pie, en bicicleta o en caballo. Visitar la Sierra de la Celada, la Chorrera, el Castellar de los Bueyes, la Raña de San Juan o la Cañada Real nos deparan múltiples sorpresas.
En los montes de Cabañeros habitan extensas plantaciones de quejigos, encinas y alcornoques donde las aves rapaces, como buitres y águilas imperiales, son las dueñas de los cielos. En sus ríos habitan las nutrias y los barbos; al adentrarnos en las extensas dehesas que forman las zonas de las “rañas” es posible contemplar ciervos, avutardas y sisones. Un espectáculo único que adquiere tintes salvajes con las lluvias de la primavera.
Lugares como Robledo del Rey pueden presumir de ser la parte discreta de un lugar mágico… Más al sur llegamos hasta Horcajo de la Sierra, pero aquello es otro mundo… Hasta el acento de los paisanos en los bares es diferente.
Dentro del casco urbano de Horcajo de los Montes, entre viejas joyas de arquitectura popular y más de un desaguisado urbanístico destaca poderosamente el Hotel Parque de Cabañeros. Éste hotel asume con orgullo las funciones de motor turístico de la comarca. Pocos sitios pueden presumir de ser el “Serengueti” español. Miles y miles de hectáreas salvadas de convertirse en un campo de tiro, y convertidas en un apacible refugio para ciervos, corzos, venados o jabalís.
Por eso, después de un duro día en bicicleta por los caminos de la zona o pateando la comarca, con una buena colección de paisajes en nuestra cámara fotográfica, se entiende mejor ese extraño placer de llegar al hotel y quitarnos las botas con rapidez, disfrutar de un buen baño caliente antes de prepararnos para la cena…
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Bodegas Gonzalez Byass
Una dirección para dormir…
Casa rural Huerta de Valdolázaro. Ctra. Los Navalucillos a Robledo – A 3 Kms. Los Navalucillos. Tlf: 925 591 380 / 607 944 058. Dispone de 6 habitaciones dobles de las cuales 1 está adaptada para discapacitados.









